La agresión grupal contra mujeres trans en los Bosques de Palermo llegó a la Legislatura porteña, donde un proyecto de declaración expresa el "más profundo y enérgico repudio" al ataque ocurrido el sábado 31 de octubre. La iniciativa, presentada por la diputada Delfina Velázquez, cuenta con las firmas de la mayoría de los legisladores de Fuerza por Buenos Aires, la UCR, Confianza y Desarrollo y la Izquierda.
El pronunciamiento apunta contra la violencia ejercida por un grupo de hombres contra mujeres trans que se encontraban trabajando en el espacio público. En sus fundamentos, el proyecto califica el episodio como una agresión grupal, premeditada y motivada por el odio hacia las identidades trans, y sostiene que no se trató de un hecho aislado de violencia urbana, sino de un ataque que vulneró los derechos humanos, la integridad física y la dignidad de las víctimas.
Según la reconstrucción incluida en el texto, el episodio ocurrió en las inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, a pocos metros de Figueroa Alcorta y el Lago de Regatas. Allí habría irrumpido una patota integrada por entre 50 y 60 adolescentes y jóvenes, que se desplazaban a pie y en bicicletas, con la intención de amedrentar a las mujeres trans que ejercían el trabajo sexual en el lugar.
La secuencia comenzó con burlas e insultos. Luego de una respuesta verbal de las mujeres, los agresores se replegaron y regresaron en grupo, esta vez con elementos como palos, cubiertas de neumáticos y señalización urbana, para atacar físicamente a las víctimas.
Otro de los aspectos señalados en la presentación es que los propios atacantes filmaron las persecuciones y las agresiones con sus teléfonos celulares y posteriormente difundieron los registros en redes sociales. Según el proyecto, los videos fueron publicados con la leyenda "A correr los trabas", acompañada por emoticones de risas, lo que evidenciaría la intención de humillar y celebrar la violencia ejercida.
La presentación consiguió un respaldo transversal de distintos espacios de la oposición porteña. Las firmas corresponden a legisladores de Fuerza por Buenos Aires, la UCR, Confianza y Desarrollo y la Izquierda, que acompañaron el pedido de repudio. En cambio, ni el PRO ni La Libertad Avanza sumaron sus firmas a la iniciativa.
En los fundamentos, la autora también vincula el episodio con un contexto de creciente hostilidad hacia la población trans y cuestiona la desarticulación de políticas públicas destinadas a proteger a este colectivo. Sostiene que la naturalización de los discursos discriminatorios y de odio puede traducirse en agresiones concretas en el espacio público.
Para dimensionar el escenario, el proyecto incorpora datos del Informe Anual 2025 del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT. Según ese relevamiento, durante el año pasado se registraron 227 crímenes de odio en Argentina por motivos de orientación sexual, identidad o expresión de género, un incremento superior al 60% respecto del año anterior.
La Ciudad de Buenos Aires concentró el 42,73% de los casos relevados a nivel nacional, con 97 hechos. Además, las personas trans representaron el 62,56% del total de las víctimas, mientras que las mujeres trans aparecen entre los grupos más afectados por este tipo de violencia.
El documento también señala que la vía pública continúa siendo uno de los principales escenarios de exposición, con el 31,61% de los hechos registrados, y que predominan las agresiones físicas y las intimidaciones.
Finalmente, la iniciativa plantea que, ante la proximidad de la 35° Marcha del Orgullo, la Ciudad debe ratificar su compromiso con la convivencia y garantizar que el espacio público sea un ámbito seguro, libre de violencia y persecución para todas las identidades.
El proyecto solicita el acompañamiento de los legisladores para que la Legislatura exprese formalmente su repudio al ataque y reafirme la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y protección de los colectivos históricamente vulnerados.