Más de dos décadas después de que una ley porteña estableciera la obligación de reducir el impacto del cableado aéreo en el Casco Histórico, el Gobierno de la Ciudad anunció un plan conjunto con las principales empresas de telecomunicaciones para reorganizar el tendido y reemplazar postes en sectores patrimoniales.
La iniciativa representa un nuevo paso en el cumplimiento de una normativa sancionada en 2005, cuya implementación avanzó de manera parcial durante los últimos años.
El programa fue presentado tras una reunión encabezada por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, junto al ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi; el secretario de Mantenimiento Urbano, Juan Ignacio Salari; el secretario de Ordenamiento Urbano, Pedro Comín Villanueva; y representantes de Telecom, Telecentro y Telefónica.
El objetivo del plan es ordenar el tendido aéreo para disminuir la contaminación visual, mejorar el paisaje urbano y preservar el valor patrimonial de distintos sectores de la Ciudad. Para ello, las empresas realizaron previamente un relevamiento conjunto que permitió definir intervenciones sobre 1.178 manzanas y el recambio de 744 postes.
El anuncio vuelve a poner sobre la mesa una problemática de larga data. En 2005, la Legislatura porteña sancionó la Ley 1877, que estableció un régimen específico para la instalación de redes de servicios públicos en el Casco Histórico.
Entre sus objetivos figuraba evitar la proliferación de cables aéreos y promover soluciones que minimizaran su impacto sobre edificios y espacios de valor patrimonial, priorizando la utilización de infraestructura subterránea o sistemas que preservaran el paisaje urbano.
Sin embargo, el cumplimiento de esa norma fue dispar. A lo largo de los años se realizaron intervenciones puntuales y soterramientos en algunos corredores, pero gran parte del área histórica continuó exhibiendo postes saturados de cables en desuso, tendidos superpuestos y una creciente contaminación visual producto de la expansión de los servicios de telefonía, televisión e internet.
En ese contexto, el nuevo plan busca avanzar sobre esa deuda mediante un esquema de trabajo coordinado entre el Gobierno porteño y las empresas prestadoras de telecomunicaciones. Según los datos oficiales, las tareas de reorganización del tendido aéreo registran un avance del 75,08%, con 894 manzanas intervenidas.
En paralelo, las obras sobre postes y columnas alcanzan el 73,5% de ejecución, con trabajos completados en 867 manzanas, mientras que el avance integral del proyecto llega al 53,1%, equivalente a 627 manzanas finalizadas.
"Seguimos fortaleciendo la articulación entre el sector público y el privado para mejorar los servicios y ofrecer a los vecinos un espacio público de mayor calidad, más ordenado y con menor contaminación visual", sostuvo Sánchez Zinny al presentar el programa.
La primera etapa de los trabajos se desarrolló durante un período de 30 días y se concentró en sectores de alto valor patrimonial y elevada densidad de infraestructura aérea. En ese marco, Telecom completó la normalización del cableado en el polígono delimitado por las avenidas Del Libertador y las calles Libertad, Tucumán y Ayacucho.
El Gobierno porteño informó que ya se trabaja en la definición de una segunda fase, que extenderá las intervenciones hacia áreas perimetrales de los sectores ya intervenidos. La intención es continuar con el reordenamiento del tendido, reducir la presencia de cableado obsoleto y consolidar una imagen urbana más compatible con el patrimonio arquitectónico de la Ciudad.
Aunque el plan representa un avance concreto, también evidencia la demora acumulada en la aplicación de una política pública prevista por la legislación desde hace 21 años.