Una cruz esculpida en piedra, el monumento más
emblemático de los armenios que fue traída especialmente desde Ereván, fue
colocada en una plaza del partido bonaerense de Vicente López, con la presencia
del intendente Jorge Macri, en el marco del actos conmemorativos del centenario
del Genocidio Armenio.
Durante la ceremonia, Macri recordó los orígenes
inmigrantes de su propia familia y aseguró que era la Argentina la que tenía
que agradecer a los armenios por su pujante inserción en la comunidad.
En nombre de la comunidad armenia de la zona norte,
habló Jorge Tossounian quien luego de agradecer la presencia de las
autoridades, relató brevemente la historia del proyecto de la instalación del
Jachkar y de cómo se gestó el proceso previo hasta la inauguración.
"Sueños tuvieron nuestros abuelos, aquellos
sobrevivientes directos, que como los refugiados que vagan por Europa hoy,
llegaron a las costas de este bendito país, buscando la paz y tranquilidad
perdida", expresó Jorge Tossounian.
Y agregó que "la Argentina, solo les pidió lo
que rezaba el preámbulo de la Constitución Nacional, que sean hombres de buena
voluntad", agregó, para luego agradecer a las autoridades por el proyecto.
El acto contó además con un show del grupo Alín y Talín y el Conjunto de Danzas
Folklóricas Armenias Nairí.
El Jachkar es un monumento monolítico tallado con
ornamentos típicos armenios, realizado en las piedras "duf" y
basalto, las más características de Armenia.
A lo largo de la historia –desde el siglo V- tuvo
distintos usos y por lo general se lo emplazaba en los valles montañosos para
recordar el nombre del donante como también en cementerios.