Su fuerza de voluntad es inagotable. Carlos Sosa es un
atleta de 63 años que se esfuerza todos los días para superarse y así aumentar
su cosecha de 171 medallas como deportista en salto de vallas y con garrocha,
tras entrenar intensamente en la pista de atletismo de su ciudad, Berazategui.
Además de ser subcampeón mundial del Atletismo Máster de
Brasil 2013, obtuvo tres medallas -dos doradas y una plateada- en el Torneo
Internacional del Mercosur disputado en Uruguay, en la categoría de 60-64 años.
“Entreno para hacer podio. Cuando uno está allá arriba es
difícil bajar, como la garrocha. Uno siempre quiere superar sus marcas. Muchas
veces practico en la misma pista que deportistas olímpicos y ellos me corrigen.
Eso te contagia la juventud, quiero seguirlos. Me dan mucho espíritu para
continuar”, dijo Sosa.
Es un deportista nato. Sus inicios fueron como futbolista en
su Uruguay natal, aunque con el paso del tiempo se dio cuenta que no era lo
suyo y su fuerte estaba en el atletismo. “Un vecino me invitó a correr una
carrera en Quilmes y al terminarla no quedé satisfecho con lo que había hecho.
Entonces fui a otra competencia, gané, y empecé a estudiar, a buscar las
virtudes y cualidades para los atletas. Investigando me di cuenta que lo mío
eran la garrocha y las vallas”, recordó.
Sosa acumula reconocimientos locales e internacionales, para
los cuales se prepara pensando en subirse al podio con la bandera naranja de
Berazategui y continuar superándose. Sus entrenamientos se dividen entre la
pista de atletismo municipal, donde corre tres veces por semana, y el Centro
Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde además trabaja como juez
y director técnico.
El deportista llegó desde Uruguay a los 22 años: “Estuve un
tiempo en Castelar y después me mudé a Berazategui. Soy técnico en hornos
industriales y trabajé muchos años en la fábrica Rigolleau, aunque actualmente
me dedico a la construcción. Me siento respaldado en mi ciudad porque forjé
toda mi vida acá”, sostuvo.
Y agregó: "Tengo mi bienestar aquí, mi techo, mi
familia, el apoyo de la gente. Siempre llevo nuestra bandera en los podios.
Cuando fui a Uruguay pensaba quedarme un tiempo, pero extrañaba Argentina y
Berazategui. Es fantástico el apoyo de la gente y por eso necesito venir a
entrenar”, aseguró entre lágrimas.
El próximo paso de este deportista representa un nuevo
desafío: “Estoy estudiando para poder ser juez internacional en las pruebas de
atletismo en los Juegos Olímpicos Río 2016. Es mi gran objetivo a cumplir. Y
voy a llevar la bandera de Berazategui”, afirmó.
Según se informó en un comunicado enviado a regionmetro.com,
para quienes desean correr en Berazategui funciona una pista de atletismo
municipal frente al Centro de Convenciones “Roberto de Vicenzo”, en 18 A y 148.
Allí se desarrollan clases de esta disciplina y también hay un personal
trainer, de manera gratuita, de lunes a viernes, en el horario de 18 a 20.