El Gobierno de la Ciudad aprobó los pliegos y llamó a Licitación Pública para llevar adelante la restauración integral y reconstrucción de la histórica Fuente Monumental, una emblemática pieza de hierro fundido realizada por la prestigiosa fundición francesa Val d'Osne, que supo ocupar un lugar central en el paisaje urbano porteño a comienzos del siglo XX.
La medida contempla la aprobación de los Pliegos de Bases y Condiciones Particulares para la obra denominada “Fuente Monumental". El presupuesto oficial asciende a $2.561.957.482,62 y la apertura de ofertas fue fijada para el 9 de marzo de 2026 a las 12 horas, en el marco de la Licitación Pública impulsada por el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana a través de la Subsecretaría de Paisaje Urbano y la Dirección General de Regeneración Urbana.
La Fuente Monumental, identificada en el catálogo original como “Vasque Monumentale”, fue diseñada por el escultor francés Mathurin Moreau en colaboración con el arquitecto Paul Liénard, dos figuras destacadas del arte ornamental europeo del siglo XIX.
Con más de 12 metros de altura, la obra combinaba un complejo programa iconográfico con figuras de Neptunos, Náyades, niños, mascarones, volutas y cartelas, integradas en una composición de gran riqueza formal y técnica. La fundición Val d’Osne, premiada en exposiciones internacionales como las de París y Londres en el siglo XIX, exportó sus piezas a todo el continente americano mediante catálogos que permitían reproducir y adaptar modelos a distintas ciudades. Existen ejemplares similares en Lisboa, Río de Janeiro, Salvador, Troyes, Valparaíso y Tacna, lo que evidencia la magnitud del fenómeno de la escultura seriada en hierro fundido y su expansión global.
En Buenos Aires, la fuente fue instalada inicialmente en el Parque Colón, detrás de la Casa Rosada, en el contexto de las transformaciones urbanas posteriores a la demolición de la Aduana de Taylor en 1894, cuando se buscó embellecer el entorno con una gran explanada y una pieza escultórica de fuerte impronta europea.
Sin embargo, en la década de 1920 fue desarmada para dar lugar al monumento a Cristóbal Colón y sus partes quedaron dispersas. Actualmente, el cuerpo superior y el remate se encuentran en la intersección de Avenida de Mayo y Lima; un Neptuno y dos Náyades están ubicados en el Patio MIJU; y otro Neptuno en Plaza Serbia. A ello se suma la pérdida o falta de identificación de elementos estructurales fundamentales como la batea, la columna principal y las bandejas intermedias, lo que impide su lectura como conjunto artístico integral.
La intervención se sustenta en el marco normativo vigente, especialmente en la Ley 1227, que establece la investigación, preservación, restauración y transmisión del Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (PCCABA), así como en los artículos 27 y 32 de la Constitución local, que consagran la preservación del patrimonio natural, urbanístico, arquitectónico y cultural como política indelegable del Estado.
En ese sentido, el proyecto no se limita a una restauración material, sino que apunta a la recuperación de un bien patrimonial de relevancia internacional, a la revalorización del espacio público y al fortalecimiento de la identidad urbana mediante la restitución de una obra que forma parte de la memoria histórica de la ciudad.
Los informes técnicos incorporados en los pliegos detallan un estado de conservación delicado y heterogéneo. Se registran múltiples capas de pintura no originales, con acabados tipo pátina en tonos verdosos y grises, superpuestas y con alto grado de deterioro, descamaciones y pérdidas.
Se observan procesos de corrosión avanzados, con picaduras, perforaciones y disolución del metal en áreas expuestas a la acción combinada del agua de lluvia y agentes contaminantes. También se detectaron uniones abiertas, soldaduras no originales, separaciones entre piezas y deformaciones producto de dilataciones térmicas y sucesivos traslados.
A ello se suma la presencia de hongos, biofilm, verdines, suciedad acumulada por polución ambiental y depósitos de sales, además de intervenciones que alteraron la disposición original de algunos elementos escultóricos, afectando su valor histórico y artístico.
El proyecto licitado contempla la liberación de todos los elementos y recubrimientos no originales, el análisis de laboratorio de las capas pictóricas, la limpieza y consolidación de las superficies metálicas, la recuperación de sectores corroídos y la reconstrucción o réplica de las ornamentaciones faltantes a partir de documentación histórica.
También incluye el desarrollo integral del sistema hidráulico, con ejecución de tuberías, cálculos de recirculación de agua y dimensionamiento de instalaciones, la construcción de una sala de máquinas con bombas nuevas y los correspondientes circuitos eléctricos, garantizando un funcionamiento eficiente y sostenible en su nuevo emplazamiento. Asimismo, la licitación abarca la adecuación del espacio público circundante y las reparaciones necesarias en los tres sitios actuales desde donde se retirarán las piezas.
La propuesta prevé reinstalar la fuente completa en el Parque 3 de Febrero, sobre la Avenida Valentín Alsina, generando una extensión del boulevard de Plaza Croacia y devolviendo al espacio público una obra reunificada, coherente con su concepción original.