Con el fin del receso de verano y tras el feriado de Carnaval, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se prepara para reanudar su actividad. El inicio del período legislativo estará marcado por la reorganización interna y la definición de autoridades en comisiones clave.
Durante febrero, el Parlamento porteño avanzó en negociaciones vinculadas al armado institucional, luego de varias semanas de actividad reducida por las vacaciones. En los próximos días se retomará el trabajo parlamentario y el tratamiento de proyectos que habían quedado pendientes a fines del año pasado.
Uno de los principales puntos de la agenda será la designación de las presidencias de las comisiones y juntas legislativas. Son 29 espacios en los que se analizan los proyectos antes de su eventual tratamiento en el recinto.
La actual composición de la Legislatura presenta un escenario sin mayorías propias, lo que obliga a los distintos bloques a alcanzar acuerdos para la distribución de cargos. En este contexto, el bloque del PRO deberá negociar con el resto de las bancadas para definir la conducción de las comisiones.
El bloque peronista cuenta con 20 legisladores, mientras que La Libertad Avanza tiene 13 bancas, ambos con representación suficiente para incidir en la conformación de las autoridades parlamentarias.
Entre las comisiones que deberán definirse se encuentran Presupuesto, Asuntos Constitucionales, Educación y Planeamiento Urbano, áreas centrales para el tratamiento de iniciativas vinculadas a políticas públicas de la Ciudad.