El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mantuvo un encuentro con vecinos de la Comuna 11 en el Centro Cultural Resurgimiento, donde se abordaron problemáticas vinculadas a la higiene urbana, el arbolado, la seguridad y la situación de personas que viven en la calle.
Durante la reunión, uno de los principales reclamos volvió a centrarse en el estado de los contenedores de basura. Vecinos señalaron que en distintos puntos de la Comuna los recipientes se encuentran desbordados, con acumulación de residuos y malos olores, y pidieron mayor frecuencia de recolección y mantenimiento.
También se reiteraron planteos sobre el arbolado urbano, en particular por ramas que invaden propiedades privadas, afectan luminarias o generan riesgos ante tormentas. Los frentistas solicitaron mayor agilidad en las tareas de poda y control preventivo.
Pero el eje que atravesó buena parte del intercambio fue la seguridad. Algunos vecinos manifestaron que no se sienten seguros en determinadas zonas y reclamaron más presencia y patrullaje de la Policía de la Ciudad.
En ese marco, surgieron preocupaciones vinculadas a personas en situación de calle, con pedidos de intervención estatal ante episodios de ocupación de veredas o espacios públicos.
A diferencia de otros encuentros vecinales en los que el tono había sido más confrontativo, Macri adoptó esta vez una postura menos belicosa. Escuchó los reclamos, tomó nota de situaciones puntuales e intentó ofrecer respuestas o compromisos de gestión ante cada planteo.
Sin embargo, se mostró más rígido en su discurso respecto de las personas en situación de calle. Anticipó que impulsará en la Legislatura un proyecto de ley para impedir que se pueda dormir en la vía pública, con el argumento de ordenar el espacio público y fortalecer la convivencia urbana. "No hay humanidad en vivir en la calle", dijo.
"Creo que debería estar prohibido dormir en la calle porque desde la Ciudad hacemos mucho para que la gente no viva en la calle y damos opciones", destacó durante la reunión. Agregó que el 1 de marzo, cuando dé inicio a la sesiones en la Legislaura, presentará una ley que permita "accionar" sobre las personas en situación de calle "que no aceptan ninguna ayuda".
"No es llevarlos en cana", aclaró, sino que la propuesta implicaría un traslado a "un lugar donde un equipo de salud mental los proteja y cuide de sí mismos".
Además, adelantó que promoverá una normativa para tipificar como delito los daños al patrimonio urbano que se produzcan durante movilizaciones o protestas.
En el tramo final del encuentro, el jefe de Gobierno también hizo referencias a su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta. Al defender la nueva vestimenta de color negro de la Policía de la Ciudad, contrastó esa decisión con las tonalidades utilizados durante la gestión anterior —celeste y bordó— y señaló que aquel uniforme respondía, según dijo, a un “estilo división Palermo”.