En la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se presentó un pedido de informes al Poder Ejecutivo para que, en un plazo máximo de 30 días, brinde detalles sobre el proceso de transferencia y venta del edificio del ex Hospital Israelita, ubicado en la Avenida Nazca 1145, en el barrio de Villa Santa Rita (Comuna 11).
La operación, recientemente concretada con la empresa IRSA, generó fuerte preocupación entre vecinos e instituciones de la zona por la falta de información oficial sobre el destino del inmueble y del arbolado existente en el predio.
De acuerdo con el proyecto del diputado Alejandro Grillo, el Ejecutivo deberá precisar en primer lugar el marco legal y administrativo bajo el cual se llevó adelante la operación de venta o cesión del histórico edificio.
El inmueble, inaugurado en 1916, es considerado uno de los símbolos de Villa Santa Rita y parte constitutiva de la identidad barrial, por lo que también se pide que se informe qué nivel de protección patrimonial o estructural tiene actualmente.
El pedido de informes exige además que el Gobierno comunique si se evaluó el impacto ambiental y sanitario que implica la pérdida del inmueble para la comunidad. En caso de existir, se solicita que se adjunten los estudios o informes realizados sobre las consecuencias de la operación en el entorno urbano y en la calidad de vida del barrio.
Otro de los puntos centrales se vincula con el posible cambio de uso del predio: el proyecto reclama que se detalle si existen solicitudes de permisos de obra vinculados al ex Hospital Israelita, es decir, si ya se iniciaron trámites para demoliciones, construcciones o desarrollos inmobiliarios.
En paralelo, se pide precisar si hay normativa específica que proteja el arbolado dentro del predio, un aspecto que también preocupa a los vecinos ante la eventual transformación del lugar.
En los fundamentos, se recuerda que el ex Hospital Israelita nació a partir de la iniciativa del rabino Henry Joseph, impulsor de la Asociación Israelita de Beneficencia y Socorros Mutuos. En su momento de mayor actividad, el hospital llegó a emplear a unas 1.300 personas y constituyó un hito sanitario y social para la comunidad, primero asociado al entonces barrio de Flores y luego profundamente arraigado en Villa Santa Rita.
El edificio fue diseñado por el arquitecto Jacques Braguinsky, también responsable del histórico ex Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca sobre Paseo Colón. A lo largo de las décadas, el hospital fue escenario de múltiples historias y anécdotas. Entre ellas, el proyecto menciona los relatos de vecinas, vecinos y antiguas trabajadoras que recuerdan que Albert Einstein habría visitado el hospital durante su viaje al país, y que Diego Armando Maradona asistía al servicio de kinesiología mientras jugaba en Argentinos Juniors.
Tras la quiebra de la Asociación en 2001, el hospital cerró sus puertas. Parte de su personal continuó durante algún tiempo bajo la figura de cooperativa, pero en los últimos años el edificio terminó totalmente clausurado. Según se detalla en los fundamentos, días atrás el inmueble fue adquirido por la empresa IRSA por un monto cercano a los 6,8 millones de dólares, lo que reavivó el debate sobre el destino del predio y la falta de transparencia del proceso.
“La operación encendió la preocupación de vecinos e instituciones de la zona, quienes señalan la ausencia de información pública sobre el proceso: quién es el adquirente, cuáles son sus capacidades, cómo está catalogado el inmueble y cuál será el destino final del predio y del arbolado interno”, sintetiza el texto del proyecto.
Con este pedido de informes, la Legislatura busca que el Poder Ejecutivo brinde precisiones sobre cada uno de estos aspectos y que clarifique si se respetarán los eventuales valores patrimoniales del edificio, las normas ambientales vigentes y el derecho de la comunidad a conocer el futuro de uno de los inmuebles más emblemáticos de Villa Santa Rita.