Finalmente se dieron a conocer los lineamientos de la propuesta que pondrá en valor no sólo las 7 hectáreas comprendidas, sino también toda la zona que rodea al Puerto.
El anteproyecto interviene muy sutilmente la zona mediante la incorporación de la arquitectura de valor existente (como los areneros y la rambla) y la plantación de centenares de especies arbóreas nativas, lo que originará un corredor verde costero.
Así, se restaurará y pondrá en valor la rambla, actualmente en muy mal estado, y se transformará en un paseo de cara al río, con escalinatas que serán intervenidas para conformar gradas en diversos sectores, lo que generará una especie de anfiteatro contemplativo hacia el río. Estará conectada con el resto del parque por caminos que lo atravesarán transversalmente y se unirán con las diferentes áreas de usos.
Lugares para practicar skate, canchas deportivas, juegos infantiles, estaciones saludables y áreas de descanso se irán conectando con una levemente sinuosa ciclovía y bicisenda, que recorrerán todo el predio, entrelazando los diferentes sectores del parque.
La ciclovía y bicisenda dividen un sector verde y de descanso para contemplar el agua desde las escalinatas, y otro espacio más cercano a la ciudad donde se desarrollarán las actividades recreativas, deportivas y culturales.
“Desde el año pasado venimos estudiando el área, comenzando con trabajos básicos como plantación de especies, nivelación, recupero de espacios públicos”, explicó el subsecretario de Planteamiento Urbano, arquitecto Diego Augusto.
“Los trabajos realizados hasta el momento fueron auditados por estudios ambientales que avalan lo ejecutado”, agregó.