La intendenta
de La Matanza, Verónica Magario, luego de mantener reuniones de urgencia con
los choferes de colectivos, señaló a la prensa de manera contundente: “La
inseguridad no sabe de grietas. Cuando un trabajador muere de forma tan
dolorosa es porque el Estado llegó tarde o no llegó. Por eso estamos acá
poniendo el cuerpo y dando la cara. Es muy triste el dolor de sus compañeros y
familiares”.
Magario
reforzó con un viejo pedido a las autoridades de la Provincia de Buenos
Aires: “Basta. Ya basta por favor. Cuántas vidas más nos tienen que robar.
Cuántas historias más tienen que quedar truncas. Por favor necesitamos de
manera urgente más fuerzas de seguridad en La Matanza. Queremos
que la Gobernadora
bonaerense y la justicia hagan su trabajo de forma urgente. Hace dos años nos
sacaron de La Matanza
1000 efectivos de Gendarmería Nacional. Nos dejaron solamente 140 gendarmes,
que no alcanzan para nada. Donde se produjo este hecho funcionaba hasta hace
dos años una base de Gendarmería Nacional; que se encargaba de hacer controles
de requisa en los colectivos. Asimismo, en el año 2015 teníamos 4900 policías y
hoy nos dejaron solamente 4200 policías, es decir: tenemos 700 policías menos
que hace dos años”
Y agregó:
“en Capital Federal tienen 28.000 policías para 2.800.000 habitantes; lo que
equivale a un policía cada 100 habitantes. En La Matanza apenas tenemos
4200 policías; lo que equivale a un policía cada 524 habitantes. La inseguridad
no conoce de colores ni banderas políticas. Por eso debemos atacarla entre
todos. Asimismo, conforme la reunión que mantuve hace horas con choferes de
colectivos, junto a ellos le pedimos a la Gobernadora Vidal
que cumpla con la ley que hace mas de un año votó la Legislatura de la Provincia, que exige que
se pongan cámaras en los colectivos de toda la Provincia de Buenos
Aires. Si hoy hubieran estado esas cámaras en los colectivos, quizás este
desgraciado hecho de inseguridad no hubiera ocurrido."
Antes de
finalizar, Magario subrayó: “Nosotros no hacemos política con la inseguridad.
Pedimos prudencia en las declaraciones de algunos funcionarios públicos. Y
sobre todo respeto a la familia, amigos y compañeros de trabajo de la víctima.
Pero que sepa toda la opinión pública y todos nuestros ciudadanos que la Provincia de Buenos
Aires, y en esto no somos la excepción, viene mostrando un crecimiento
alarmante del delito. La droga en los barrios y en las calles está haciendo
estragos. Por favor que nos escuchen de manera urgente. Que atiendan el grito
de los que hoy lloran con razón a Leandro”.