Los legisladores de PRO Roberto Quattromano, Daniel Del Sol
y Cristina García De Aurteneche presentaron un proyecto para descontar diez
puntos del Sistema de Evaluación Permanente de Conductores a los automovilistas
que conduzcan utilizando un teléfono móvil.
"La iniciativa nace a partir de investigaciones que
determinaron que el celular al volante es más peligroso que manejar
alcoholizado. Lo que buscamos es corregir la conducta ante una de las
infracciones de tránsito que año tras año incrementa su número de accidentes no
solo en la Ciudad de Buenos Aires, sino en todo el mundo", afirmó
Quattromano.
Actualmente, además de la multa económica de $1040, se prevé
una quita de 5 puntos para el conductor que manipule un celular, mientras que
se le descuentan 10 puntos a quien conduzca en estado de ebriedad o bajo los
efectos de estupefacientes.
"Una investigación del Institute of Advanced Motorists
–organización sin fines de lucro dedicada a mejorar los estándares de
conducción en el Reino Unido– indica que escribir y enviar un mensaje disminuye
la reacción un 34,7%. Es decir, aproximadamente triplica la falta de respuestas
de aquellos que manejen con la dosis máxima permitida de alcohol en sangre, que
equivale a 12,5%. A su vez, quienes utilizan el sistema manos libres pierden la
capacidad de reacción en un 21%", señala la iniciativa.
"Utilizar el celular genera distracciones que nos
llevan a cometer errores en una actividad de suma responsabilidad. La seguridad
vial es más importante que responder un mensaje o atender una llamada",
expresó Del Sol.
Cabe destacar que en 2016 se descontaron el doble de puntos
que en 2015 y se inhabilitaron a 415 conductores para manejar.