Finalmente ACUMAR tiene la herramienta para reducir
las cargas contaminantes que diariamente llegan a los cursos de agua de la
Cuenca Matanza Riachuelo.
Se trata de la Resolución Nº 46-E/2017 mediante la
cual la Autoridad de Cuenca establece un nuevo sistema de control de vertidos,
controlando no solo la calidad de lo que las industrias vierten, sino también
el caudal de los mismos.
“El fin es garantizar que los cursos de agua puedan
recibir esa carga másica sin sufrir deterioros que implican un perjuicio para
el ambiente y la vida de los ciudadanos y de las futuras generaciones”,
informaron desde Acumar en un comunicado.
Al respecto, la presidente de Acumar, Gladys González,
expresó que "estamos enfrentando el desafío de transformar lo que alguna
vez se llamó ´el ícono de la contaminación´, y lo estamos haciendo con acciones
concretas que nos permitan resolver los problemas de la cuenca hoy, pero
pensando en el mañana, de ahí la importancia de esta actualización
normativa".
Si bien el organismo tenía normativa sobre vertido
de efluentes líquidos, la misma resultaba inadecuada como herramienta de
efectivo control en cuanto a la regulación del caudal de carga contaminante en
la Cuenca, indicaron.
Por ello, la resolución en cuestión que deroga toda la
normativa anterior sobre la materia prevé su implementación en etapas,
respetando el principio de progresividad establecido en la Ley General del
Ambiente.