El tratamiento dentro de la Legislatura de la ley
para urbanizar la villa Rodrigo Bueno, en la Costanera Sur, que estaba previsto
para este jueves en la sesión ordinaria, fue postergado para la última semana
de marzo debido a ajustes a la redacción de la norma que apuntan a modificar la
cantidad de viviendas nuevas previstas en el plan de obras a cargo del Gobierno
local.
En rigor, la ley ya cuenta con una primera
aprobación de parte del Parlamento, ocurrida a fines del 2016, pero requiere de
una segunda lectura para una sanción final, algo que iba a suceder el jueves 9
en el recinto de sesiones, pero que fue suspendido por el bloque oficialista.
A la postergación del debate en el recinto le siguió
también la suspensión de una reunión programada para el viernes pasado de un
plenario de comisiones, el cual iba a despachar un dictamen favorable de la ley
que propone la urbanización de la villa Rodrigo Bueno, donde habitan unas
4.500, que prevé nuevas viviendas y mejoras en las existentes.
"El tratamiento en la sesión se pasó para la
última semana de marzo para poder ajustar los detalles de la ley con los
vecinos", informaron a Télam fuentes del bloque PRO, quienes rechazaron
otros motivos a la postergación.
Es que el legislador del Frente de Izquierda,
Marcelo Ramal, advirtió que ambas suspensiones podían "obedecer a que
quieren promover una votación ´en paquete´, donde la urbanización de este
barrio quede atada a la privatización de toda una parte de la Costanera",
en relación al proyecto de la empresa IRSA para levantar en el predio lindante
al asentamiento un centro urbano en altura similar a Puerto Madero.
Por su parte, Luis Espinoza, dirigente del barrio,
explicó a Télam que "hubo un pedido al Instituto de la Vivienda (IVC), a
cargo del plan de urbanización, para suspender unos días el tratamiento en la
Legislatura para poder agregar algunos artículos en la ley que amplíen el
número de casas nuevas a construir y también que precisen qué tipo de material
se va a usar para las casas".
"Queremos sumar de 50 a 70 casas más a las
nuevas que estaban estipuladas y que ese número alcance un total de 370
viviendas y en eso estamos hablando con el IVC", indicó.
En tanto, el diputado Javier Gentilini, de la
comisión de Vivienda, informó que acompañará la segunda lectura de la ley, no
obstante advirtió que es un plan de obras "parcial, periférico y
superficial que no contempla una urbanización completa de la villa".