Esta medida implica la instalación de
desfibriladores y la capacitación al personal en reanimación cardiopulmonar
(RCP) para aumentar las posibilidades de llegar al hospital ante situaciones de
muerte súbita.
En las Sedes y Subsedes Comunales, como así también
en el edificio donde funciona la Secretaría de Descentralización, se instalaron
desfibriladores externos automáticos (DEA) y se capacitó al personal que
trabaja allí con el fin de convertir a los edificios en espacios
cardioprotegidos
Los edificios donde concurren los vecinos a realizar
los trámites en las Comunas incorporaron personal capacitado en reanimación
cardiopulmonar y manejo de desfibriladores.
Para cumplir con este objetivo la Ciudad capacitó en
técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) a 550 personas, entre empleados de
las sedes Comunales y de la Secretaría de Descentralización.
La capacitación se dividió en dos partes. La primera
consistió en trasmitir conocimientos teóricos y prácticos básicos, sobre
reanimación cardiopulmonar.
Y en la segunda parte se procedió a explicar el uso
del desfibrilador, cuya tecnología permite emitir un impulso de corriente continua
al corazón para su reanimación. Debido a su práctica tecnología este equipo
puede ser utilizado para que cualquier persona pueda asistir a otra en caso de
urgencia. De esta manera fueron capacitadas, bajo esta modalidad, 25 personas,
en cada sede comunal de la Ciudad.
Los desfibriladores son equipos sencillos que
analizan el ritmo del corazón y que pueden ser manipulados por cualquier
persona que haya tomado el curso. Estos aparatos funcionan realizando un
diagnóstico al paciente y administrando las descargas eléctricas en caso de
necesitarlo, logrando restablecer el ritmo cardíaco del individuo afectado.
En la Argentina hay alrededor de 40.000 casos de
muerte súbita por año. De allí, la importancia de aumentar el número de
edificios cardioprotegidos con el objetivo de incrementar las posibilidades de
que una persona con muerte súbita llegue al hospital para ser atendido.