La planta industrial de Cresta Roja reabrió hoy sus puertas
y se puso en funcionamiento tras un largo conflicto entre los trabajadores y
los ex dueños de la empresa. Al acto oficial asistieron el presidente Mauricio
Macri, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el intendente de Esteban
Echeverría, Fernando Gray.
En ese contexto, el presidente Macri afirmó: "Que
Cresta Roja esté funcionando tiene que ver con esta nueva etapa de la
Argentina. Hoy más de 1.000 personas han vuelto a trabajar en esta planta y van
a ir multiplicándose de a cientos en los próximos meses".
El jefe del Estado sostuvo que la prioridad del Gobierno
"es generar trabajo, porque ese es el camino para salir de la
pobreza". Y afirmó que la reapertura de esta fábrica "tiene que ver
con mejorar la capacidad de los trabajadores, de progresar y de aprender, y eso
es lo que todos queremos en esta nueva etapa que comenzó en la Argentina".
Por su parte, Vidal consideró que Cresta Roja "es un
símbolo de que sí se puede" y reivindicó el trabajo conjunto entre las
carteras laborales de la Nación y la provincia, así como también la tarea que
cumplió la comisión interna de los trabajadores.
La gobernadora bonaerense subrayó que el compromiso del
Presidente apunta a garantizar "algo que es central para nuestras vidas:
que nuestros hijos nos vean cuando nos levantarnos todas las mañanas para ir a
trabajar”.
Macri y Vidal estuvieron acompañados por autoridades de la
empresa y los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Producción, Francisco
Cabrera, el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, y el
intendente Gray.
"Entiendo la preocupación y es mi angustia la angustia
de cada argentino. Estoy cuidando a los trabajadores, a todos, pero no por la
vía de la arbitrariedad, de la imposición o de leyes que nos alejen de ese
futuro que todos queremos. No hagamos cosas que no sirven, trabajemos juntos en
lo que suma”, sostuvo el Presidente.
Señaló que el camino “es ver cómo mejorar el funcionamiento
de cada planta de este país” para transformar las materias primas en productos
exportables. Aseveró que el ejemplo de Cresta Roja "tiene que ser parte de
algo más grande", que repercuta en todo el país a partir de la
reactivación de las economías regionales.
Cresta Roja reabrió sus puertas el pasado lunes tras un
conflicto de más de cinco meses luego de que la empresa avícola entró en
convocatoria de acreedores con despidos de personal y amenaza de cierre
definitivo.
Las gestiones que llevaron adelante los Gobiernos de la
Nación y de la provincia de Buenos Aires apenas entraron en funciones el 10 de
diciembre pasado permitieron volver a poner en marcha la empresa con el
objetivo de mantener las fuentes de trabajo y la diversidad de la oferta del
sector.
Para ello trabajaron en conjunto los Ministerios de
Producción, de Agroindustria y de Trabajo y las autoridades de la provincia. En
el marco de ese proceso se pudo lograr la salida de la quiebra a través de un
fallo judicial que otorgó la operación de la compañía al consorcio que integran
las empresas Ovoprot Internacional, Tanacorsa y Lacau.
En esta primera etapa la planta procesará alrededor de 80
mil pollos diarios para proveer casi exclusivamente al mercado interno, salvo
las garras, que se exportan a China. Luego está previsto avanzar con una
segunda fase en la que la faena llegará a 200 mil pollos diarios, lo que
elevará la planta de personal a 1.400 empleados.