El municipio comenzó con las obras de demolición del
puente, lo que permitirá que el cauce del Arroyo del Rey no tenga ningún tipo
de obstrucción. Durante las tareas, el tránsito será desviado por las calles
Amado Nervo y Ramón Falcón para retomar el curso de Molina Arrotea.
“Es una obras
muy importante y nos permitirá dar respuesta a la problemática de las
inundaciones beneficiando a miles de vecinos”, aseguró el intendente de Lomas
de Zamora, Martín Insaurralde.
Las acciones se enmarcan dentro de las reformas
estructurales que se realizan a lo largo de los casi siete kilómetros que
abarca el recorrido del Arroyo del Rey.
El antiguo puente será reemplazado por una nueva
construcción con mayor ancho y altura y sin columnas para favorecer la
circulación y escurrimiento del agua. Los trabajos coinciden con la etapa final
de la canalización, para la que sólo restan 90 metros.
“Junto con la construcción de la estación de bombeo
en la desembocadura del Arroyo del Rey, estamos completando un trabajo
histórico que es el resultado de la planificación y el esfuerzo de muchos
años”, concluyó Insaurralde.